Nuestras vidas en la nube, una relación basada en la confianza

Muchos de los servicios que usamos hoy se basan en la confianza, fenómeno que se ha ido dando a lo largo del tiempo y que me llama profundamente la atención. Confianza, según la RAE, es la “esperanza firme que se tiene de alguien o algo”1, la confianza se basa en la certidumbre que se tiene en algo que no se puede ver ni tomar, es decir, en lo intangible. Entonces me pregunto ¿estamos seguros de que podemos delegar grandes responsabilidades en personas que no conocemos? ¿nos quedamos tranquilos cuando nuestras pertenencias están guardadas en otras manos?

Hoy existe una gran variedad de servicios que se basan en la confianza y que nos ofrecen todo tipo de prestaciones en diversas áreas, podemos ver ejemplos desde el entretenimiento con servicios tales como Spotify y Netflix; el almacenamiento de datos en la nube con servicios como Drop Box y Google Drive hasta servicios para conectarnos y relacionarnos con personas como Whatsapp. Todos estos servicios se basan en la confianza porque dependen de un tercero, nadie nos puede asegurar que nuestros datos están seguros y que estarán siempre disponibles. Le entregamos a empresas externas el poder de administrar y almacenar nuestra información sin haberlos conocido previamente.

Un gran ejemplo de prestación de servicios basado en la confianza es la nube, permitimos que nuestros datos e información privada se almacene en una plataforma intangible, en un espacio que no conocemos y sobre el cual no tenemos control alguno. Según Hugo Morales, editor de Wayerless, la nube es una forma de “tener información omnipresente y de no perder tanto en caso de que te roben, existe un respaldo que siempre está ahí”2. Si guardamos información en la nube, tomemos Drop Box como ejemplo, tenemos la ventaja de que podemos acceder a ella siempre y de forma segura. Drop Box tiene una plataforma que se puede instalar en cualquier dispositivo mediante la cual se puede acceder a los datos que están guardados en la nube, es decir, puedo ver mi contenido usando el computador, tablet o teléfono, y en caso de no tenerlos disponibles se puede entrar desde la web por lo que el acceso a toda la información cargada anteriormente es inmediato desde casi cualquier lugar del mundo.

Personalmente uso este servicio a diario tanto en mi vida personal como laboral, confío plenamente en que nadie más tiene acceso a la información que guardé en mi Drop Box, valoro enormemente el acceso permanente e inmediato a la aplicación, me siento tranquila ya que hasta ahora el servicio ha sido intachable y tengo la posibilidad de compartir archivos con cualquier persona de forma segura y rápida. Drop Box te ofrece la posibilidad de almacenar gratis hasta cierto límite y luego puedes pagar por aumentar el espacio, el buen excelente funcionamiento de la aplicación y la facilidad de acceso a los archivos me llevó a pagar mensualmente por aumentar mi espacio y subir a la nube absolutamente todos mis archivos de trabajo y personales en vez de usar un disco duro externo que en cualquier minuto podría dejar de funcionar o perder.

El servicio basado en la confianza es un fenómeno en crecimiento, una tendencia actual que podemos ver a diario no solo aplicado a las personas si no que también a las empresas. Hoy se habla de Cloud computing cuando nos referimos a la entrega de servicios de computación a través de la red, sistema al que están accediendo muchas empresas ya que reporta grandes beneficios tales como la optimización de recursos y facilidad de acceder a nuevas oportunidades de manera sencilla y rápida. “Los emprendedores que pueden utilizar estos servicios en lugar de tener que comprar y gestionar sus propios centro de datos… podrán escalar rápidamente sin arriesgarse a saturar un pequeño centro de datos y sin tener que adquirir equipo con urgencia.”3 según explica la revista FORBES. Es una excelente oportunidad tanto para emprendedores como para grandes empresas, dice “es como tener cientos de presas disponibles sólo por si un día llueve más de la cuenta, pero no invertiste ni en construirlas ni en mantenerlas; sólo pagarás cuando las utilices”4. Un reciente ejemplo del valor que ha adquirido este servicio para las empresas es lo que hizo Microsoft al donar 1 billón de dólares en almacenamiento en la nube a empresas sin fines de lucros y universidades, según explica el presidente ejecutivo de la compañía Satya Nadella a New York Times tiene “la intención de anunciar el en el Foro Económico Mundial, la reunión anual de líderes empresariales y políticos . El plan está destinado a facilitar a las organizaciones no lucrativas e investigadores para acceder a las mismas herramientas de computación en nube que han permitido a los negocios a ser más ágiles y hacer frente a grandes desafíos técnicos”5

El último caso que quiero mencionar en el que se refleja la fuerza que está tomando el concepto de contenido en la nube y como sigue evolucionando es el de Sugata Mitra, profesor indio de tecnología ganador del premio TED 2013, que propone que se puede construir un colegio en la nube donde los niños, sin importar su nivel socioeconómico, puedan comprometerse y conectarse con información y mediadores en línea. Mitra confía plenamente en que el conocimiento se puede entregar a través de la nube y que podemos, juntos, diseñar el futuro del aprendizaje “mediante el apoyo de todos los niños del mundo aprovechando su asombro y capacidad de trabajar juntos. Va a ser una escuela donde los niños se adentrarán en aventuras intelectuales impulsados por las grandes preguntas planteadas por sus mediadores”6. El profesor de tecnología de Calcuta hizo un experimento con niños de la india que no tenían educación, puso ante ellos un computador con información en inglés y luego de varias etapas pudo comprobar que éstos tenían la capacidad de aprender los contenidos si es que disponían de una persona que tan solo mediara lo que estaban aprendiendo; es así como llega a proponer este concepto de escuela en la nube basándose en la teoría de que se pueden crear ambientes de aprendizaje auto organizados7 sustentados en tres pilares fundamentales: internet + colaboración y empoderamiento y admiración.

 

Los casos recién presentados muestran una evolución en la prestación de servicios y la creciente tendencia a orientarse a usar la confianza como base del funcionamiento. En mi opinión y como usuaria activa de muchos de éstos, puedo decir que me han facilitado el día a día en todo sentido, me dan seguridad, valoro la inmediatez de acceso y me da tranquilidad de que un tercero experto en el tema me asista en las diversas áreas (entretenimiento, almacenamiento, etc) pero siempre me queda una duda, ¿y si de repente hubiera un ataque cibernético mundial y se acabara internet, qué pasaría?

1 RAE,  www.rae.es

2. Hugo Morales, Editor de Wayerless para CNN

3. FORBES, www.forbes.com

4. FORBES, www.forbes.com

5. New York Times, www.bits.blogspot.nytimes.com

6. Sugata Mitra, TED talk

7. The School in the cloud

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